miércoles 11 de noviembre de 2009

EL BARCO DE CRISTAL... El encuentro...

Después de hablar conmigo, ya estabas lista en tu cama, con la intención de recrearte con la escena de estar conmigo en tu cama, sintiendo como te beso el cuello y te paso la lengua por tus orejas…
Cierras los ojos y puedes sentir mi olor, sentirlo realmente, empiezas a sentir el calor entre las piernas pero aun no te tocarás, te entretienes con tus pezones los sientes turgentes, los acaricias suavemente al principio y poco a poco los presionas haciéndote sentir un exquisito dolor que te recorre hasta justo debajo del ombligo…
Llego yo a tu casa, te veo vestida solo con un tanga negro y miro esos pezones duros y sin mediar ni un solo roce, ni una sola palabra los muerdo y los succiono, como si quisiera beber de ellos el elixir del deseo. Me cedes tu pecho solo para mi...
Puedo morder tus pezones pero esta vez lo hago de lado, con mis muelas, así puedo apretar cubriendo una mayor superficie de esa nutriente piel y evitar un doloroso corte accidental que podría provocar un movimiento inesperado por tu parte o la mía. Nadie antes que yo te había mordido los pezones con las muelas, sientes una mezcla de placer-dolor o de dolor-placer que te embriaga…
Tomada como te tengo apoyando mis manos a través de ti, te llevo a la cama, y en ella puedo incluso arrastrarte lentamente de lado a lado en la cama tu, pegándote a mi con un brazo rodeándome entero semicolgada, ambos riendo, tu riendo nerviosa, excitada y confiada a ese delicado maltrato a tu cuerpo y la otra mano sintiendo y asegurándote que sigo pegado a ti desde ese tu altar. Como colgado de un piercing…
Vaya forma de desear que inventamos.

martes 10 de noviembre de 2009

DÍAS CON ELECTRA... Adiós Electra. Adiós.

Cuanto más intento acercarme yo, más lejos y distante siento a Electra, así que tras unos meses muy intensos, (con parón incluido) parece como si nada hubiese pasado…
Este es mi último regalo para ella, y que sólo ella sabe que es por ella. Te regalo todos y cada uno de mis pensamientos bella Electra. Te regalo todos mis escritos, todos mis deseos, toda mi vida. Espero que sepas aceptarlo. Sé que es un regalo tan solo para ti y para mí. La vida ha hecho que tenga que ser así. Tu amor pertenece completamente a otro. El mío ya es casi mas tuyo que de ella, incluso más tuyo que de quien ha de venir…
No llores al ver esto, tus lágrimas son demasiado valiosas como para desperdiciarlas por alguien tan estúpido como yo… No llores porque mi agonía sería más grande…
Prefiero sufrir amándote en la distancia que no haberte conocido nunca…
Me pregunto cuándo comencé a sentir por ti Electra, me pregunto por qué me enamoré a sabiendas que eras un amor imposible…
Últimamente, pareces otra. No pareces la misma. Y esa sensación me entristece…
A veces quisiera dejar de desearte así, pero es tan grande lo que siento que entonces, estaría totalmente vacío…
Adiós Electra.
Adiós...

DIAS CON ELECTRA... Cuérdamente loco.

Salgo de casa algo retrasado, subo al coche. Recuerdo tus palabras, "ten cuidado con el coche". Giro un par de calles y me dirijo a hacia un camino que me llevará a la autovía. Coloco el cd en su lugar y voy viendo que música hay…
De repente me encuentro con rock duro. Nunca fui gran amante de este tipo de música. Subo el volumen y acelero. La noche es oscura. Siento como un cosquilleo recorre mi cuerpo. Llego a una urbanización y reduzco un poco la velocidad por miedo a cruzarme con alguien. Tras pasarla llego a la carretera que finalmente me conducirá a la autovía. La carretera está completamente vacía. Acelero un poco más y subo la música. Por mi cabeza pasan muchísimas cosas. Aprieto con fuerza el volante. Pienso en la noche anterior y aprieto más fuerte…
Pienso en esa misma tarde y me relajo. Pienso en dejarlo todo y tomar otra dirección. Entro en la autovía, apenas me cruzo con un par de coches. Acelero más y más, el ruido del motor extremadamente revolucionario apenas se escucha bajo la música…
Pienso en estrellarme. Por mi mente, la madre de una persona cercana muerta recientemente en un accidente. Aprieto con rabia, piso a fondo. Mi pulso se acelera. Un cosquilleo recorre mi cuerpo cuando me voy acercando a la entrada de la ciudad…
La primera rotonda se me viene encima. Velocidad permitida 50. En el marcador 110. Un escalofrío recorre todo mi cuerpo tras pasarla. Voy pensando en ir reduciendo. Tras pasar la segunda rotonda un túnel y a la salida todos los semáforos a mi vista están en verde. Vuelvo a acelerar…
No tengo prisa por llegar. Quiero sentir la adrenalina pasando por mi cuerpo. Hacía ya mucho tiempo que no sentía la velocidad en mi cuerpo, Hacía tiempo que era demasiado bueno…
Por la avenida que me lleva me encuentro con un par de coches y a lo lejos veo las luces de un coche parado de policía. Pienso que ya esta bien, me relajo y paso relajadamente. Paro en el último semáforo que me llevará hasta la estación. Son mis últimos segundos de libertad, mis últimos segundos de independencia…
Tan solo fueron tres encuentros. El resto del tiempo medio echado a perder y el otro medio, aunque desde la lejanía, fue el que me hizo sentirme querido…

miércoles 23 de septiembre de 2009

DIAS CON ELECTRA... Volver a vivir...

Dicen que después de la tormenta siempre llega la calma. Hoy he pasado una tarde que no imaginaba que podría pasar. Sin saber cómo se ha pasado. Se me ha hecho tan corta. He tenido que salir un momento. Y ese momento se me ha hecho eterno. He vuelto cuanto antes y ni siquiera he querido prepararme nada de cena…
Tanto a la ida como a la vuelta he estado pensando, como siempre. Pensando en como se me ha escapado otra ocasión de poder sentir otra vez su piel, de saber cómo huele, de volver a saber a qué saben sus labios…
Pero vuelvo con ganas de comenzar a vivir de nuevo, de comenzar a ser yo otra vez, de decirme a mi mismo lo que siento y no esconderme cada vez que lloro…

DÍAS CON ELECTRA... A pesar de todo.

Ha sido una larga noche de insomnio. He dejado el ordenador encendido y el teléfono bien cerca por si, por alguna de aquellas veces que oía algún ruido y me sobresaltaba, me llamaba. Sabe que puede hacerlo. Que estoy solo, pero no lo hizo. Ni lo hará…
Siempre me ha dicho que internet es una cosa pero el teléfono otra. Pero nada de eso ha sucedido. No sé si se quedó dormida o se quedó leyendo mis cartas. Cartas que no tenía pensado entregarle hasta que algo realmente grave ocurriera. Hasta la última despedida…
Tenía programado que, en menos de tres meses, se publicaría una entrada en el blog si me ocurriese algo. Pero anoche, en un grito desesperado de mi alma, en un ataque de angustia y desesperación le dije adiós y le entregué esas cartas…
Anoche, fue una noche estúpida. Dije cosas que no tenía que haber dicho. Me sobrepasó la angustia. Y viendo que nada podía hacer le dije que me olvidara, porque yo no podía dejar de quererla, dejar de amarla…
-Tenemos distintas formas de vivir el amor-, me dijo. Yo, opino que, vivirlo aunque solo sea una noche, es mejor que ninguna. Ella, opina que prefiere ninguna…
Anoche creí ver, que si pudiera tenerme por completo, daría ese pequeño paso que creo que falta. O no. También tiene ella su vida, y tampoco quiere/puede romper con ella. Es todo tan complejo…
Yo no puedo dejar de amarla, y nunca lo haré. El tiempo quizá nos alejará. El tiempo o quizá la noche de ayer...
Pero nunca olvidaré que la amé a pesar de todo...

martes 22 de septiembre de 2009

DÍAS CON ELECTRA... Escribo cartas.

En mis momentos de soledad, escribo en secreto, escribo cartas de amor que nunca llegarán a su destinataria, escribo mis pensamientos, mis sueños que parecen inalcanzables y sueño con que algún día esas cartas lleguen a su destino…
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No sabría decir por qué esas cartas nunca le llegan.
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A veces, por miedo a no obtener respuesta, otras veces, por no herir sus sentimientos, y muchas de ellas para no causarle dudas…
Quisiera contarle tantas cosas. Que no le cuento…
Muy pronto mi cama quedará vacía y quisiera compartir esa noche con alguien muy especial, alguien que en muy poco tiempo me ha cautivado. Pero no puedo pedirle tal cosa porque seguramente me rechazaría y no lo podría soportar. Pero podría ser ella quien se ofreciera a compartirla…
Si no ocurre tal cosa, me limitaré a seguir soñando y a seguir amándola en secreto...

DÍAS CON ELECTRA... ¿Qué pasa?

¿Qué pasa?
¿Qué pasa cuando ella no está?
¿Qué pasa cuando tienes la sensación de que se aleja?
¿Cuándo no responde a tu llamada?
¿Qué pasa?

DÍAS CON ELECTRA... Tu recuerdo me seduce

Yo absorto en la pantalla, y sus preciosas y redondas tetas -asomándose a través de su escote- seguían en mi mente mientras con mi mano me acariciaba suavemente mi polla erecta y dura como nunca…
Recordaba cómo al principio, de una manera rápida me las enseñaba y de forma más morbosa y rápida se las tapaba. Jugaba a enseñarme las tetas...
Sonreía, no paraba de sonreír. ¡Dios que preciosa es!..
Mi mano se deslizaba una y otra vez por mi polla, mientras el placer de su imagen en mi cabeza quitándose ese sujetador verde y esas braguitas llegaba hasta mi miembro acrecentando las sensaciones…
La erección era de tal forma y la excitación había llegado a tal punto de desesperación, que me era prácticamente imposible retener las palpitaciones que hicieron brotar tan cálido fluido...
Fueron tres grandes bombeos que hicieron que aquel líquido espeso se deslizara entre mis manos, que seguían acariciando mi miembro todavía erecto y ansioso por ser relamido por esa flor negra…

DÍAS CON ELECTRA... Días de placer.

¿Por qué el destino, me hace un regalo tan grande, para luego arrancarla de mis entrañas a la fuerza? ¿Por qué el destino me da el don de desearla hasta el infinito, si luego llega él y se me niega lo que quiero? Y no solo es él, si no que también la distancia hace de las suyas y me niega la posibilidad de sentirla en mis carnes…
Y vuelvo a ser el de siempre, vuelvo a adentrarme en mis más oscuros pensamientos, vuelvo a sentir la lujuria del deseo en mi pensamiento, ese deseo que, hace escasos momentos brotaba en forma de semen delante de ella…
Ahora, mis manos recorren de nuevo mi cuerpo buscando el placer prohibido de la autosatisfacción…
Hoy debería de ser un día especial, porque he hablado con ella y la he visto, pero no lo es completamente…
Debo confesar que tengo la sensación de que mi vida no es mía. Que me he dejado llevar por ella, bien por el miedo a la soledad primero y luego, por mi extraña forma de ser, por la cual, yo siempre estoy por detrás de todo, y no quiero hacer daño a nadie, pero estoy un poco cansado de sufrir...
Hoy debería ser un día especial, porque he hablado con ella y la he visto, pero no lo será. Si hoy mis deseos se cumplieran. No estaría aquí. Estaría con lo que más deseo ahora. Si tuviera el valor necesario, lo dejaría todo. Pero en el fondo, soy un cobarde…
Hoy no quería despertar de mis sueños, no quería volver al mundo real, no quería que ese sueño terminara.
Pero llegó él...
(Dedicado a Black dahlia)

lunes 21 de septiembre de 2009

DÍAS CON ELECTRA... A solas sin ella.

Esperaba a que llegara,
y me perdí en la inmensidad del deseo,
me desabrocho lentamente el pantalón,
el deseo me supera,
comienzo con ligeras caricias,
pero ella no llega,
ya no puedo parar,
y comienzo a moverla con energía,
siento que un ligero placer recorre mi cuerpo,
cierro los ojos,
imagino que está conmigo,
y pronto,
un escalofrío recorre mi cuerpo,
mientras noto mis manos mojadas,
por un espeso y caliente fluido…

Hoy no he estado con Electra,
pero ella si ha estado conmigo,
en mis pensamientos…

En TRES DIAS con NICOLE, casi 800 fotos... ¡Casi Na!